sábado, agosto 05, 2006

Tres escenarios tres

El aprendiz, es decir yo, también tiene algo que decirle al planeta (aunque al planeta le importa un soberano yepatlaxtle).

Tres escenarios tres
JMB

Se acerca la hora de la verdad. Y qué bueno. Cada día que pasa sin que sepamos quién dirigirá al país los próximos seis años abona el terreno para la escalada del conflicto, el cual ya se manifiesta en plantones y cierre de vialidades. A pesar de que es totalmente comprensible la tardanza del veredicto ante el enorme trabajo y responsabilidad que afrontan los siete sabios del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), es conveniente que aceleren el paso para dar carpetazo, de una vez por todas, a este embrollo en el que nos han metido las personas que dirigen nuestras instituciones electorales.

Al respecto, un ejercicio de prospectiva en la víspera de la hora cero. En esta entrega presento los que, a mi juicio, son los tres escenarios más probables en la calificación de los comicios celebrados hace más de un mes.

1.- Conteo parcial de votos. El primero se refiere a la decisión del TEPJF de hacer un recuento de las boletas en las urnas y casillas que presenten más irregularidades. Es decir, sólo en aquéllas en las que las dudas y las sospechas estuviesen suficientemente documentadas para obligar a una revisión a detalle de los registros sobre votos emitidos, contados y reportados.

Este escenario es altamente probable debido a que, según la legislación electoral vigente, la apertura de la totalidad de los paquetes electorales es un tema extraordinario y sujeto a la existencia de muestras masivas de inconsistencias (algo que, pese a lo que se ha difundido, no se puede afirmar de manera tajante).

Por supuesto, lo anterior dejaría inconformes a los partidarios del candidato de la Alianza por el Bien de Todos, quienes alegarían parcialidad en el veredicto de los magistrados. Asimismo, en este contexto existen fuertes posibilidades de que el ganador sea el candidato del PAN debido a que los posibles ajustes al conteo final no serían suficientes para revertir la tendencia que hasta ahora se ha presentado. Por lo tanto, el riesgo de inestabilidad también es considerable.

2.- Recuento total de votos. El segundo escenario consistiría en abrir todos los paquetes electorales con la finalidad de volver a contar las boletas para elegir al presidente. En una frase, sería la encarnación del multicitado y pegajoso "voto por voto, casilla por casilla". Este veredicto estaría basado en diversos artilugios jurídicos pero, sobre todo, en consideraciones políticas. Es decir, respondería a la necesidad de dotar de una legitimidad a toda prueba al próximo Ejecutivo Federal respaldada no sólo en el número de votos obtenidos, sino en un nuevo conteo que, al menos en teoría, tranquilizaría los ánimos de uno de los principales contendientes.

¿Es posible contar, otra vez, todos los sufragios? Por supuesto. No es algo impensable. El punto radica en que esto también tendría algunos daños colaterales, por ejemplo, el debilitamiento del IFE ante la opinión pública y la consolidación de la judicialización de las elecciones mexicanas.

Bajo este escenario la posibilidad de victoria se abre: tanto López Obrador como Calderón Hinojosa parten de cero rumbo a la meta. El riesgo de inestabilidad se reduce.

3. Declaración de no validez de la elección. Finalmente, la decisión del TEPJF de no declarar válidos los comicios presidenciales. Algo factible, sin duda. Si tomamos como referencia los casos previos en los que el Tribunal ha otorgado este fallo (las locales de Tabasco y Colima, así como las municipales de Ciudad Juárez), hoy en día existen ciertos elementos que nos podrían conducir a este escenario.

Entre los más notables está la indiscriminada intervención de agentes externos en el proceso, tal y como lo demuestra la publicidad del Consejo Coordinador Empresarial que, sin ser obvia, era bastante tendenciosa al descalificar a un candidato de manera velada. Asimismo, las desafortunadas declaraciones y spots del presidente Fox en los que, de igual forma, no existía una mención textual a favor de algún candidato, pero que sólo algunos ingenuos podrían no percatarse de la intención implícita en los mismos.

Pero si se desea un caso que ilustre a cabalidad lo anterior, sólo hay que recordar el llamado del ex presidente español, José María Aznar, a votar por el candidato del PAN durante una visita al país.

Si se presenta esta situación –la anulación de los comicios—la ruta crítica a seguir sería el nombramiento de un presidente interino por parte de la LX Legislatura federal y el llamado a nuevas elecciones 18 meses después.

Ahora, si usted me pregunta cuál escenario prefiero, sin dudas diré que el último. Es decir, estoy por la anulación de la votación del 2 de julio si los magistrados encuentran las razones para ello.

¿Por qué? En primer término por el elevado clima de crispación que existe en el país. Es difícil pensar que alguno de los dos punteros pueda gobernar con la suficiente legitimidad. Ni López Obrador ni Calderón Hinojosa han salido bien librados de este follón. La subida al poder de cualquiera de los dos no eliminaría los riesgos de confrontación y parálisis gubernamental. Los egos lastimados, la sensación de derrota y humillación, así como la siempre presente duda sobre la limpieza de los comicios serían los signos de la relación política a futuro.

Sin embargo, otro factor me hace optar por la anulación: la de la posibilidad de generar un pacto fundacional de país en este escenario. Me explico. Otras democracias recientes han experimentado algún tipo de mito fundador en su nueva etapa política en momentos específicos de su historia. Ahí tenemos a España con el Pacto de la Moncloa luego de la muerte de Franco, o bien, a Chile con el plebiscito que echó fuera a Augusto Pinochet.

En México hemos transitado a la democracia con las mismas instituciones, con los mismos pactos, con las mismas inercias, con la misma clase política. Una sacudida de este tipo nos obligaría a repensar las reglas y los organismos que nos rigen, así como encauzaría la energía social hacia la construcción de un nuevo proyecto a futuro.

En cualquier caso, sea el escenario que sea, debemos sentirnos privilegiados: estamos viviendo la historia de manera hiperreal.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

That's a great story. Waiting for more. » »

abril 26, 2007 11:54 a.m.  

Publicar un comentario

1 comentarios

<< Home