miércoles, abril 04, 2007

Miércoles con sabor a viernes

Así es, hoy es un miércoles con más tintes de viernes que muchos preludios de fines de semana.

De hecho, uno de los medidores de tal cuestión aquí en la burocracia lo señala con claridad: la vestimenta. Hoy andamos de casual fashion. Adiós corbatas, adiós trajes. Lo de este momento son los atuendos semi-deportivos, pero sin perder cierta elegancia (no todos, claro).

Bueno.

Para empezar, acabo de leer hace unos minutos en El Universal que ya salió un vocero de los Stones a desmentir la cuestión de que Keef se metió por la nariz las cenizas de su padre con un aderezo de cocaína, que todo se debió a una "broma" del "Día de los Inocentes". Mmmm. ¿El Día de los Inocentes? ¿Qué no es en diciembre? Ya mejor que le dejen así y, si acaso ha sido realmente una broma, pues no importa, quedará para aumentar la de por sí gran leyenda del más grande rockero de la historia de la humanidad.

Un poquito después de haber consultado dicho diario he entrado al blog de un ex compañero de Acatlán que, luego de desertar de la Universidad Nacional, siguió su camino por el CIDE, Oxford y el Ortega y Gasset en Madrid. Escribe una columna en Diario Monitor de manera semanal y, en esta ocasión, algo ha llamado fuertemente mi atención. Veamos un fragmento de su entrega de hoy.

Mire, amable lector, si Usted quiere creer que soy un exagerado o que estoy loco pues adelante, pero, la experiencia del señor Alvarado (se refiere al tipo ése que se lió a golpes con algunos manifestantes sobre la Avenida Cuauhtémoc y que transmitió el noticiario de López Dóriga el viernes de la semana pasada, Nota del Burócrata) me da asco: qué lastima que México sea así, es decir, un lugar en el que es natural que los derechos de las personas sean atropellados. En el caso aquí comentado, vale enfatizarlo, no sólo fue violentada la libertad de tránsito de miles de individuos sino que, además, la paz y tranquilidad que todo hospital necesita se vieron afectadas más de lo normal: sólo a un irresponsable –o a un auténtico sin vergüenza– se le ocurre bloquear Cuauhtémoc a la altura de Centro Médico. Pero eso no es todo: ¿por qué tenemos que vivir en una sociedad en la que, salvo contadas y honrosas excepciones, quien acude a la policía lo único que obtiene es un boleto a la Casa de la Chingada, en la que se registra una riña y sólo una de las partes es arrestada y en la que, quien es víctima, es tratado como delincuente?

La verdad, no pude evitar reírme con ganas aquí en la oficina después de leer esto. Ojo. No estoy diciendo de que me haya burlado de su opinión, sino de la manera en la que lo dice. Eso de que te den un boleto a la "Casa de la Chingada" se me hizo bastante original.

En general, el texto sí está como bastante clavado pero, vamos, se respeta y, además, en los puntos importantes estoy de acuerdo: México --o una buena parte del país-- está sumido en un cómodo caos que, de cotidiano y necesario, ya no nos sorprende ni cuando nos toca experimentarlo en carne propia.

En fin. Saludos a Armando (su texto completo aquí: http://arzdesdelatribuna.blogspot.com/2007/04/jorge-mxico-y-el-subdesarrollo_04.html)

Siguiendo por este viaje mágico, cómico, musical de la noticia burocrática, aquí por la oficina ya todo está como francamente listo para la emigración masiva. Es decir, ya como que nada más estamos contando los minutos para que llegue la hora de salida y, ahora sí, sin remordimientos y con todas las de la ley en la mano, corramos y nos dirijamos a nuestros destinos turísticos favoritos.

¿Opciones? Bueno, pueden ser las playas de Villa Olímpica (también conocidas como Playa del Crimen u Olímpica Bitch), o bien, ¿por qué no?, un tepetongazo, un rollazo, un oaxtepeczaso. Claro, habrá funcionarios más cools que opten por irse a Cocoyoc o a Valle de Bravo, todo dependerá del poder adquisitivo.

A mí me ha tocado viajar por autobús en estas fechas y, sí, en efecto, son las peores para emprender cualquier periplo (ya ni siquiera con intenciones de solaz). Una ocasión --y no miento-- me tocó ver esa clásica escena que todo mundo refiere entre chiste y en serio: la de una familia viajando con todo y la jaula del perico.

También he compartido asientos con madres que llevan a sus críos chillones y con el pañal sucio, con adolescentoides calientes que se la pasan metiéndose mano así como que no queriendo la cosa y dándose unos besotes como de Silvia Saint, con doñitas histéricas que hablan solas, con ñores cuyos ronquidos compiten en estridencia con los viejos motores Dina, con chicas que llevan cara de haber pisado caca ad eternum, con intrépidos punks que viajan con todo y su grabadora marca Cougar, con parejitas que ponen su cara más ridícula para pedirte que si por favor te puedes ir a otro lugar porque les tocó separados (y cuando les dices que no te dan un boleto para la referida Casa de la Chingada, eso sí, con todo respeto...), con tipos que se la pasan jugando viborita en su móvil... En fin, todo un largo y detallado catálogo de la mexicana alegría en vacaciones, la misma que inspiró a Paco, Pedro y Luis para realizar cualquier cantidad de versiones de La risa en vacaciones.

Para completar el cuadro, el regreso también es bastante enfadoso. Las ocasiones en que más tiempo he invertido en arribar a la ciudad han sido los domingos de resurección. Una ocasión tardé siete horas de mi pueblo poblano al DF, cuando un viaje normal en autobús requiere sólo dos y quince minutos.

Pero bueno, así nos gusta, ¿no?

Finalmente, mientras miro hacia el horizonte soleado que dibuja dos líneas de calor sobre fondo gris, pienso en el futuro inmediato. Ahorita todo es como felicidad y entusiasmo. El lunes se nos vendrá la noche. Ok, no empezaré con los clásicos pensamientos pesimistas. Pero que nadie diga que no ha sido avisado con anterioridad (como si alguien estuviera tronándose los dedos por haberlo leído aquí, ja).

Dejemos que pase lo que tenga que pasar.

La suerte está echada.

2 Comments:

Blogger Efrén said...

Existe un día que se llama April Fool's Day (abril primero de cada año) que es la respuesta anglosajona a nuestro tropicalizado Dia de los Santos inocentes.

abril 04, 2007 1:37 p.m.  
Blogger Los Burócratas del Ritmo said...

Ahí está el punto de no conocer las costumbres gringas...

abril 04, 2007 6:07 p.m.  

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2 comentarios

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