martes, abril 03, 2007

Los 'blogs' cumplen 10 años

LUZ FERNÁNDEZ
EL PAÍS

Este mes de abril se celebra en Estados Unidos lo que para muchos es el décimo aniversario de la aparición del primer blog. El autor es Dave Winer, al que se le atribuyen múltiples méritos relacionados con la web 2.0 y entre ellos ser el padre de los blogs con su Scripting news, una bitácora tecnológica y política, que empezó a escribir en abril de 1997.

El concepto responde a lo que hoy por hoy entendemos por un blog, aunque con un diseño más básico, sin fotos, ni mucho menos vídeo. Sólo breves anotaciones (lo que hoy llamamos post) sobre alguna noticia o curiosidad encontrada por la Red, para la que se crea un acceso que lleva directamente al sitio original donde se ha encontrado, presentadas por orden cronológico.

Pero hasta diciembre de 1997 nadie utilizó la palabra weblog hasta que la inventó Jorn Barger en Robotwisdom.com, un sitio que recogía artículos sobre política, cultura, literatura o cualquier tema que le resultara interesante. Después llegó Peter Merholz, autor de Peterme.com, y redujo el término a blog, que es la palabra que ha logrado mayor popularidad.

En muy poco tiempo esta herramienta de publicación se ha extendido por todo el mundo y ha permitido que los pensamientos y opiniones de una persona anónima puedan llegar a tener una influencia hasta ahora reservada exclusivamente a los medios de comunicación masiva. El éxito de los blogs se ha repetido en todo tipo de países, independientemente del grado de informatización, incluido España, donde el fenómeno ha logrado un éxito extraordinario.

No hay registros para saber con exactitud cuántos blogs existen (Technorati, el buscador especializado en blogs tiene indexados 73,2 millones), pero todos los expertos resaltan el arraigo que han logrado en muy pocos años en España.

Spaces, el sitio de los blogs de MSN, sumó dos millones de bitácoras virtuales a los seis meses de su puesta en marcha en España, más que en ningún otro país donde opera el portal de Microsoft. Un estudio de octubre de 2006 de Novartis situaba a España en la cabeza de los países europeos en la creación de blogs, donde el 17,9% de los internautas que tenía uno. Uno de los últimos cálculos, realizado por El Blog Herald, que reúne cifras de Terra y del índice del francés Loic Lemeur, quien se ha propuesto realizar un directorio los blogs europeos, dice que en España hay 1,5 millones de blogs.

"La gran diferencia del blog es que no necesitas saber nada sobre cómo funciona y lo puede mantener cualquiera, algo que no sucedía con las páginas personales", reflexiona Ignacio Escolar, uno de los bloggers más conocidos cuyo sitio Escolar.net recibe cerca de 35.000 visitantes diarios. Escolar cree que precisamente esta sencillez es un factor clave para explicar la facilidad con la que se ha extendido esta herramienta.

Lenguaje propio

"Los blogs utilizan otro lenguaje. No tratan de explicar la actualidad como hacen los periódicos. Simplemente cuentan cosas que son de interés o son noticias o comentarios. Se crea un vínculo con el lector, que tiene confianza en lo que le cuentas", apunta Escolar, que actualmente es el director adjunto de La Voz de Almería.

"Es el toque personal. Un blog se hace por amor al arte y viene a ser lo mismo que las conversaciones entre amigos en un bar", dice Alvaro Ibáñez, uno de los creadores de Microsiervos, que ha superado los 950.000 lectores en el mes de marzo gracias a sus notas sobre tecnología, ciencia y humor, que publican entre tres amigos desde hace ya tres años, aunque sus orígenes se remontan a 2001.

Efectivamente, la mayoría de los blogs se iniciaron con vocación de ser una charla entre amigos, pero con el tiempo han logrado tal audiencia que empiezan a tener tanta influencia como los medios tradicionales, tanto es así que hay cierta parte de la blogosfera que empieza a profesionalizarse. Este es el caso de Weblogs SL, que se creó a principios de 2005 con la intención de explotar los blogs como un negocio.

Actualmente ya cuentan con una red de unos 120 bloggers que cobran por su trabajo (algunos ya superan los 1.000 euros mensuales), que ha alcanzado una audiencia de 5,4 millones de usuarios únicos al mes, según datos de Nielsen/Netratings.

"En Weblogs SL intentamos profesionalizar los blogs pero sin que pierdan su esencia. Más allá de una línea editorial común y una guía de estilo, nadie de la empresa le dice nunca a uno de nuestros bloggers sobre qué debe escribir, ni supervisa lo que escribe antes de que se publique", explica Julio Alonso, fundador de la compañía quien insiste en que se hace un verdadero esfuerzo por llevar una gestión totalmente independiente de la publicidad y los contenidos.

La gran parte de los bloggers más conocidos ya han dado el paso de incorporar publicidad en sus sitios web, a pesar de que se levantó un gran debate sobre la perdida de independencia que podía suponer la irrupción de los anunciantes en estos espacios. La solución ha llegado de la mano del sistema de anuncios de Google Adsense, que les permite generar ciertos ingresos para financiar su blog, pero sin tener ningún contacto directo con el anunciante para preservar la independencia de sus opiniones.

El otro gran debate gira en torno a la responsabilidad de los bloggers, quienes tienen la libertad de sacar a la luz pública rumores, sin estar contrastados, y que pueden llegar a difundirse a una gran velocidad, sean ciertos o no.

Transparencia y rectificaciones

"No somos el New York Times es una de las frases que más repetimos en Microsiervos. Está claro que cuando creces, te haces consciente de que lo que escribes puede tener muchas repercusiones. Lo bueno es que en un blog es muy fácil rectificar", apunta Alvaro Ibáñez, quien subraya que una de las características de este formato es la transparencia, que permite que cualquier internauta realice una corrección de un dato o abra un debate para contradecir la opinión del autor.

Así son los propios internautas quienes ejercen de editores. Los usuarios corrigen, opinan y lanzan libremente sus comentarios a cada nueva entrada del blogger, pero este sistema, que suele ser muy eficaz con los datos incorrectos, no impide que se propaguen ciertos chismes por lo que empiezan a ser aparecer las primeros casos de demandas por difamación en la blogosfera.

"Es cierto que se ha roto el limite entre lo público y lo privado, entre el comentario que se hace tomando un café y el de un medio de comunicación, y sí creo que hay cierto vacío", reflexiona Escolar, a quien preocupa este asunto, pero ya no centrado en sus post, si no en los comentarios de sus usuarios, de los que Escolar dice no poder hacerse responsable.

Este es una de los puntos más calientes en la actualidad de Internet, donde hasta los periódicos tradicionales han integrado los comentarios de sus lectores como complemento de las informaciones. La opción generalizada es filtrar estas opiniones, una medida que muchos internautas consideran censura y que tampoco gusta demasiado a la gran mayoría de los bloggers puesto que no tienen tiempo ni ganas de dedicarse a esta labor. Sin embargo, todo parece indicar que los bloggers van a tener que acabar teniendo un mayor control sobre lo que otros publican en sus páginas si desean evitar demandas y problemas con la justicia.

Los comentarios son sólo una muestra de cómo los medios tradicionales en Internet han ido incorporando los blogs en sus contenidos, incluso crean los suyos propios con nuevas firmas o invitan a sus columnistas a experimentar con este nuevo formato, mientras que las agencias de comunicación y las empresas empiezan a tratar a los bloggers como periodistas: les invitan a viajes, envían productos para que los prueben o hacen promociones entre este colectivo como los Hoteles Costa Blanca, que han creado una tarjeta bloggers que da derecho a descuentos del 20% en las reservas en temporada alta.

Los limites entre unos y otros parecen ser cada vez más finos. En el futuro, los expertos prevén que se hará una mayor diferenciación entre los blogs profesionales o los que alcancen audiencias masivas, y los que se queden en el ámbito puramente privado, que seguramente hasta se llamen de otra forma. Pero lo cierto es que, sea con el nombre que sea, los blogs han llegado para quedarse.