miércoles, abril 02, 2008

Odio y asco en otros temas

Bueno, para que no se piense que en este buroblog estamos cayendo en el juego del imperialismo y del gobierno y de las fuerzas oscuras y de tal y tal y tal, consistente en desviar la atención de lo realmente importante a través de la cortina de humo del fútbol, ahora procedo a hacer un breve repaso de aquellos temas políticos de coyuntura.

El taxista que me trajo esta mañana al campus universitario nos proporciona el primero de ellos: la huelga de la UAM. Es difícil saber con exactitud qué es lo que hay detrás de toda esa gran negociación estancada entre Rectoría y el sindicato, y que ha hecho perder el trimestre a su comunidad. Que si ha sido un fondo de 100 millones de pesos que desapareció, que si la oferta de aumento de las autoridades ha sido deficiente, que si hay bastante intransigencia por parte de los huelguistas. El punto aquí es que se está perdiendo algo mucho más valioso que el dinero y que es el tiempo, tanto de los estudiantes que están matriculados como de aquellos proyectos de investigación que están varados por el parón de actividades. Un detalle: si Rectoría de la UAM sube el porcentaje de incremento salarial ofrecido a los sindicalistas puede inflar el mercado huelguista del país, es decir que al rato otras universidades públicas tomarán como referencia esa cantidad para plantear sus demandas (algo que nos podría pegar directamente por estos rumbos).

Las elecciones inconclusas del PRD es otro de los temas de la agenda. Han pasado ya más de dos semanas y nada de ganadores. Algo que merma la legitimidad de este partido, sobre todo porque gran parte de su discurso reciente ha sido el cuestionamiento del conteo de los comicios presidenciales de 2006 por parte de las autoridades electorales. Algo así como te quejas de algo que tú mismo no puedes hacer bien. Pero también es un indicador de algo mucho más de fondo: la crisis que atraviesan los institutos políticos que dicen representar a las izquierdas mexicanas. Ahí está el PRD y su cochinero (como lo ha afirmado el propio fundador del partido, el Ing. Cárdenas), pero no olvidemos a sus compañeros exquisitos y sofisticados (al menos en teoría), es decir a los Socialdemócratas encabezados por el señor Begné y la señora Mercado. Patadas, empujones, braverías y demás prácticas que creíamos haber dejado en el periodo del priísmo tardío. Lo malo es que la afectación no sólo es para ellos, sino para todos los que creemos aún en la oferta política de las izquierdas.

Finalmente, uno de los temas que sí merecen un análisis más serio y amplio es de la guerra que libran en la actualidad las fuerzas policiales y militares de este país contra el crimen organizado. Este asunto, desde mi parecer, es el más delicado de los actuales. ¿Por qué? Por varias razones, entre otras, porque implica un enfrentamiento frontal y brutal contra la principal amenaza del Estado mexicano. Pero también porque está poniendo a una de las instituciones más importantes del país --el Ejército-- en una posición riesgosa en términos de vulnerabilidad. Además, las pérdidas humanas no sólo afectan a aquellos que fallecen día tras día a través de secuestros, ejecuciones, ajustes de cuenta y demás, sino también a sus familiares y seres queridos. Esto lo menciono porque se puede estar forjando hoy por hoy una generación de herederos de todo este escenario de violencia que repercutirá en el mediano plazo con reacciones mucho más radicales.

En fin. Estos serían algunos de los temas de nuestra particular agenda pública (más allá del fútbol, claro).